top of page
clay-plaster-35mcg7-2_edited.jpg
Small close-2.jpg
Small close-3.jpg
DSC_0049.JPG

Venus De Tacarigua

Esculptura y Libro

Paper-mache y arcillo. Fotografia y Pintura Acrylica

Co-escrito con Andrea Raspolic

Las Venus de Tacariguas son figuras indígenas venezolanas de fertilidad, tradicionalmente elaboradas en arcilla roja. Suelen ser una de las primeras formas que aprende a realizar un ceramista venezolano, marcando tanto el inicio de su relación con el barro como un rito de paso dentro del oficio.

Comencé esta pieza como respuesta al bombardeo estadounidense de Caracas a comienzos de 2026. Nació como un deseo de suerte, protección y renacimiento. Al entrelazar tradiciones cerámicas ancestrales con una mirada contemporánea de futurismo latino, la obra entiende la fertilidad como un acto intencional: una forma de recuperar la agencia, la abundancia y la esperanza. El beso que sopla la figura es una ofrenda. Un recordatorio de que los venezolanos seguimos construyendo nuestro propio futuro y mantenemos un vínculo profundo con nuestra tierra, nuestra cultura y nuestros recursos.

La escultura emerge del agua, haciendo referencia a la región que rodea el Lago de Valencia, de donde provienen las Venus de Tacariguas. Al mismo tiempo, continúa mi investigación sobre el agua como archivo: un espacio donde las historias pueden hundirse, permanecer en silencio y volver a salir a la superficie.

Después de la primera quema, la pieza se cayó accidentalmente y fue reparada mediante kintsugi. Una semana después, dos terremotos devastadores sacudieron Venezuela, dejando la tierra y el corazón de su gente fracturados de una forma que resonó profundamente con la obra. La grieta reparada dejó de ser un accidente para convertirse en una parte esencial de la escultura. Me recordó que reparar no significa borrar lo ocurrido, sino cargar con esa historia y transformarla en una fuente de fortaleza, cuidado y belleza. Al igual que el pueblo venezolano, esta pieza fue forjada en el fuego, y la resiliencia está entretejida en su cuerpo.

La escultura sigue formando parte de una instalación inmersiva que aún está en desarrollo. Hasta ahora ha sido presentada durante una cata de mezcal y tequila organizada por Agave Rooms en Alchemy Experiment, y en Arepas por Venezuela, una exposición benéfica destinada a apoyar a las comunidades afectadas por los terremotos.

Ambas exhibiciones reflejan una dimensión fundamental de mi práctica artística. En muchas tradiciones latinoamericanas, alimentar, celebrar y reunirse son formas de sostenernos mutuamente frente a la adversidad. En ambas ocasiones, se invitó al público a frotar el vientre de la escultura mientras pedían un deseo de paz y prosperidad para el pueblo venezolano y para sus propias familias, convirtiendo la obra en un gesto compartido de esperanza.

IMG_8685.jpg
bottom of page