top of page
marco.PNG

Pilluelo

Un erizo de mar no tiene un cerebro central sino una conciencia distribuida dentro de sus células. La inteligencia humana es a menudo un reflejo de quienes nos rodean.

 

El instrumento solo debe ser tocado por un grupo. Invita a los participantes a estar en sintonía con quienes les rodean y sincronizar con el ritmo y las vibraciones. Celebra la conexión, utilizando el sonido para crear una experiencia compartida.

 © Valeria Jimenez Crespo 

bottom of page